Jueves 23 de Mayo de 2024

Hoy es Jueves 23 de Mayo de 2024 y son las 04:04 -

OPINIÓN

21 de abril de 2023

Los límites de las políticas sociales que utilizan al cooperativismo como paliativo al desempleo

Por José Yorg, el cooperario.

“El Estado moderno, nace para sostener el modo de producción capitalista, no está en su esencia propiciar modelos alternativos. Por tal razón, desde su constitución, la mayoría de las cooperativas se agruparon en un movimiento internacional nutrido y conformaron la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) para redefinir y unificar sus Principios y Valores y respaldarse en un mundo globalizado por el capitalismo”. Inés Liliana García.

  “El cooperativismo es un sistema socioeconómico mucho más que una mera cooperativa, es un movimiento organizado y unificado de cooperativas que aspira  superar al sistema capitalista” J.Y.

Resulta irónico y hasta cómico, sino trágico para el pueblo, pensar que las políticas neoliberales, que desarticularon la estructura industrialista argentina, de la mano de la presidencia de Menem en los años 90 y que llevaron a miles de miles de familias a la pobreza y miseria, implementaran planes sociales bajo la figura de cooperativas para paliar el desempleo.

El cooperativismo es un sistema socioeconómico mucho más que una mera cooperativa, es un movimiento organizado y unificado de cooperativas que aspira  superar al sistema capitalista.

Es decir, los neoliberales atacaron doblemente al pueblo trabajador, por un lado los empobreció para darles migajas, acostumbrarlos, culturizarlos para aceptar la pobreza, organizándoles en cooperativas marginales y tuteladas, de baja estopa, y por otra, marginar al noble sistema cooperativo. El concepto positivo elevado adquirido por el cooperativismo en la población, se desdibujó.   Recordemos que la Argentina fue reconocida como el "granero del mundo" gracias a las cooperativas agrarias, pero que políticas publicas desacertadas generaron un contexto negativo y resulta que en épocas de "vacas flacas" los gobiernos recurren a las cooperativas como paliativo al desempleo.

En ese contexto, en el año de 1992 surge, como reacción a ese ataque neoliberal al cooperativismo, la constitución cooperativa de TECNICOOP con sus tres banderas estratégicas: Acción educativa, acción gremial y acción política.

Prontamente la nueva y original entidad ganó consenso social, académico y sobre todo logró el apoyo formidable de los medios periodísticos para referenciar y demarcar al cooperativismo crítico de las llamadas cooperativas truchas o falsas. TECNICOOP alzó y sigue alzando su voz en un tono más alto del que están dispuestos los detractores a tolerar a otros sectores.

Pero, en realidad, el desarme empobrecedor de la Argentina industrial no se inició en la fecha mencionada, sino que comenzó con el derrocamiento de Perón en 1955.

Perón y el peronismo se identificaron plenamente con los postulados del cooperativismo y se alcanzó una fuerte amalgama doctrinaria y programática del desarrollo cooperativo, plasmado en el documento gubernamental conocido como 2 ° Plan Quinquenal, en que se proyectó estratégicamente la educación cooperativa escolar como base y sustento de la cultura fraterna.

Esa cultura fraterna, expresada en el vocablo “compañero/a”, orientada por los lineamientos estratégicos para la construcción de una nación con independencia económica, soberanía política y justicia social para la felicidad del pueblo, aún está viva y expectante en el alma del pueblo argentino.

Esa acción gremial y política peculiar de TECNICOOP  hoy se expresa en un constructo más amplio y profundo: “Foro del poder político cooperativo Latinoamericano”.

Ahora, a nuestro juicio, las políticas sociales que utilizan al cooperativismo como paliativo al desempleo están encontrando sus límites porque emergen crecientes contradicciones insalvables, como lo son: El contexto de creciente inflación, baja calidad de las instituciones democráticas, contraprestaciones salariales de hambre y frustración que empujan a un callejón sin salida, agravado todo por el pago ilegítimo de la deuda externa.

Se impone, entonces, pensar otro modelo de gestión política gubernamental, superando al actual, y que respete irrestrictamente al sistema cooperativo. Pero ¿Cuál? ¿Cómo?

Siguiendo a la Lic. Inés Liliana García en su trabajo “Las cooperativas implementadas por el Estado para generar puestos de trabajo en Argentina. Sus características y su contexto actual”( http://www.mundourbano.unq.edu.ar/index.php/publicaciones-por-ano/281-las-cooperativas-implementadas-por-el-estado-para-generar-puestos-de-trabajo-en-argentina-sus-caracteristicas-y-su-contexto-actual)

“Avanzar hacia una construcción real de un nuevo modelo requiere, a nuestro criterio, de políticas transversales de modo que los Ministerios y/o Secretarías coordinen y prioricen -dentro de sus responsabilidades competentes- las acciones hacia la Economía Social o el impulso del cooperativismo otorgándole centralidad. La construcción de un modelo de producción y de reinserción laboral basado en la solidaridad requiere que el Estado se transforme en el garante de lo alternativo, distanciándose del modelo de mercado cuyo principio es el de la maximización de la ganancia, la competencia, la concentración de la riqueza y la expulsión de amplios sectores sociales”.

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!

 
   Conferencia: "Foro Latinoamericano: La senda del emprendedurismo social"  
   

Conferencia: "Foro Latinoamericano: La senda del emprendedurismo social"

 

https://www.youtube.com/watch?v=9Tr-7v2Idso&ab_channel=TECNICOOP  

 



COMPARTIR:

Comentarios