«La memoria de esa gesta fundacional de la UNaF no pertenece exclusivamente a sus protagonistas: forma parte del patrimonio histórico de Formosa y merece ser transmitida a las nuevas generaciones mediante testimonios, documentos e investigaciones»
«Conquistar la creación de una universidad es una tarea histórica, pero darle contenido, defender sus propósitos y vincularla con las necesidades del pueblo constituye un compromiso permanente».
Consultado por el periodismo sobre mi opinión de los 38 años de vida institucional de la Universidad nacional de Formosa-UNaF, respondí enfáticamente: “Yo estuve allí, antes y después de la creación de la UNaF; participé de aquella epopeya y sigo aquí, comprometido con la Universidad y con el cooperativismo como herramientas de transformación social”.
Agregé que “a mi humilde opinión la historia de la UNaF también debería escribirse desde la voz de quienes lucharon por conquistarla y luego trabajaron para darle contenido social, como el compañero Lic. Roque Arguello.
Es cierto, la Universidad Nacional de Formosa cumplió 38 años de vida institucional. Su aniversario constituye una oportunidad para celebrar su existencia, pero no es menos cierto que es tiempo oportuno recuperar la memoria de la lucha colectiva y estudiantil que hizo posible su creación.
La historia universitaria formoseña tiene antecedentes en el Instituto Universitario de Formosa, creado en 1971 bajo la dependencia de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Sin embargo, la aspiración de contar con una universidad nacional propia fue mucho más que una decisión administrativa: representó una demanda histórica de la sociedad formoseña.
Quienes participamos de aquella lucha sabemos que la conquista de la Universidad no fue obra de una sola persona ni de un despacho oficial. Fue una construcción colectiva, sostenida por estudiantes, docentes, trabajadores y ciudadanos convencidos de que Formosa tenía derecho a contar con una institución universitaria propia.
Para muestra, basta un botón.
En los primeros años de la nueva institucionalidad, junto con el reciente fallecido Profesor Juan Velázquez, participamos en gestiones ante organismos nacionales en Buenos Aires para procurar el reconocimiento oficial y las incumbencias de títulos universitarios cuyos trámites se encontraban paralizados y que logramos destrabar con éxito.
El cooperativismo como compromiso con el pueblo.
Nuestra trayectoria continuó por el camino del cooperativismo. Una vez graduado como Técnico en Cooperativismo en la UNaF, con mis compañeros como Técnico en Cooperativismo, impulsamos la creación de TECNICOOP, fundada en 1992, con la finalidad de vincular la educación cooperativa, la organización social y el desarrollo económico de la comunidad.
Esa experiencia expresa una convicción que atraviesa su labor docente e investigativa: la universidad pública no debe limitarse a transmitir conocimientos; también debe contribuir a organizar capacidades sociales, promover iniciativas colectivas y responder a las necesidades concretas del territorio.
La memoria como responsabilidad universitaria
A 38 años de la creación de la UNaF, resulta necesario reconocer que las instituciones no nacen únicamente de las leyes que las formalizan. También son resultado de las aspiraciones, las movilizaciones, los esfuerzos y las convicciones de quienes lucharon para hacerlas realidad.
La memoria de esa gesta no pertenece exclusivamente a sus protagonistas: forma parte del patrimonio histórico de Formosa y merece ser transmitida a las nuevas generaciones mediante testimonios, documentos e investigaciones.
La trayectoria de mis compañeros constituye una contribución a esa memoria colectiva: primero, desde la lucha por la Universidad; después, desde la defensa de la formación y los títulos; y, a lo largo de las décadas, desde la educación cooperativa, la docencia y la investigación social.
Porque conquistar la creación de una universidad es una tarea histórica, pero darle contenido, defender sus propósitos y vincularla con las necesidades del pueblo constituye un compromiso permanente.
La UNaF nació de una aspiración colectiva del pueblo formoseño. Honrar su historia significa reconocer esa lucha y renovar el compromiso con una universidad pública, socialmente comprometida y capaz de contribuir al desarrollo de Formosa.