Villafañe: crisis institucional, municipio tomado y un pueblo a la deriva

La localidad de Mayor Villafañe se encuentra inmersa en uno de los episodios de mayor tensión política e institucional de su historia reciente. Tras la destitución del intendente Santos “Sata” Osorio y la posterior toma de las instalaciones públicas, el municipio atraviesa un escenario de profunda parálisis administrativa y operativa que mantiene en vilo a toda la comunidad y a los trabajadores de la comuna.

Villafañe: crisis institucional, municipio tomado y un pueblo a la deriva

En una amplia entrevista concedida al programa radial Algo Está Pasando, transmitido por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO, el delegado de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), César Villasanti, brindó precisiones sobre el crítico panorama cotidiano, el temor del personal municipal a eventuales persecuciones y el abandono generalizado en los servicios de mantenimiento y limpieza urbana.

Una toma total que ahoga la gestión cotidiana

Para comprender la magnitud del conflicto, la representación gremial remarcó la diferencia entre una crisis meramente política y la interrupción física del funcionamiento estatal. “No es la intendencia, sino la municipalidad la que está tomada. La municipalidad completa, el Concejo, todo completo”, remarcó Villasanti, dejando en claro que la medida afecta de manera directa a la totalidad del edificio institucional donde operan los distintos poderes de la comuna.

Al ser consultado sobre el tiempo que lleva este bloqueo, el dirigente sindical fue contundente respecto al desgaste acumulado tras semanas de inactividad: “Ya estamos yendo por un mes y medio”. Esta interrupción absoluta de las funciones administrativas ha impedido el desarrollo regular de cualquier tipo de trámite vecinal o de gestión.

Dentro de este esquema de virtual congelamiento institucional, los mecanismos financieros mínimos se han habilitado únicamente para saldar obligaciones salariales. “Lo único que salió acá es que se pudo pagar el sueldo, que la tesorería fue, firmó y se pudo pagar; después, lo demás sigue con el problema. No se pagan los impuestos, la recolección de basura se hace solamente un día, que es los viernes, no se corta el pasto ni se hace mantenimiento. No se puede hacer ni un trámite en la municipalidad tampoco; estamos aislados de todo”, detalló.

La incertidumbre de los trabajadores y el temor a represalias

La prolongada toma de las dependencias municipales no solo resiente la vida diaria de los contribuyentes, sino que ha sembrado un clima de notable angustia dentro del cuerpo de empleados, quienes desconocen el rumbo que tomará la administración y temen represalias cuando la situación se ordene.

Al referirse a la situación de la planta laboral, el representante sindical visibilizó la intranquilidad colectiva: “Los trabajadores son los que más preocupados estamos porque sigue todavía la pregunta de cuándo vamos a volver y qué va a haber en el medio, si va a haber persecución o no. Acordemos que el ex intendente pedía que vayan a la municipalidad y muchos no fueron por el temor de un desalojo que al fin no hubo. Los compañeros están en el tema de si va a haber o no haber persecución, qué es lo que va a pasar, y estamos todos a la espera”.

Polémica por la coparticipación y los fondos asignados

Un punto central del debate en torno a la crisis de Villafañe gira en torno a los recursos asignados al municipio. Según se expuso durante el programa radial, en septiembre la localidad figuró en el décimo lugar provincial en cuanto a volumen de coparticipación recibida, superando los 400 millones de pesos. Sin embargo, este flujo financiero no se refleja en la infraestructura ni en el estado de las arterias del pueblo.

Frente a estas cifras, Villasanti contrapuso los valores con los que venían operando habitualmente desde la representación gremial. “Antes de que se tome el municipio nosotros manejábamos los números de 280 millones que entraban al municipio, y el 20% se iba al Concejo, que eran entre 60 y 70 millones de pesos. Ahora salió este comunicado de que aumentó el caudal en estos meses de conflicto, casi al doble”, explicó.

No obstante, sobre la efectividad del ingreso de esos montos al tesoro local, el referente sindical mantuvo un criterio prudente antes de confirmar valores definitivos. “No puedo opinar si entró esa plata o no porque tengo que ver realmente. No puedo decir sí o no, pero la data que manejábamos nosotros los delegados era esa”, sostuvo.

Accesos colapsados por la basura y falta de prevención

La interrupción casi total del servicio de recolección de residuos ha transformado el paisaje urbano y periurbano de Mayor Villafañe. La falta de prestaciones operativas se hace visible en cada uno de los ingresos a la localidad, situación que se agravó notablemente con las intensas lluvias caídas en la región.

“En las redes sociales es donde más se nota el enojo de la gente. La basura: salís hacia la entrada de Formosa para Villafañe y está afuera; de la entrada del Colorado para Villafañe, la basura toda afuera en la calle; y en la entrada del 42 a Villafañe, la basura está todavía afuera. La semana pasada llovió toda la semana, imagínese lo que pasó ahí: llovía y la basura afuera. Los caminos un desastre, el mantenimiento de las rutas es un chiquero de chancho cuando llueve”, gráfico el referente gremial para ilustrar la gravedad del abandono sanitario y vial.

La superposición de la disputa interna de poder, la acefalía operativa y la interrupción de las labores públicas cotidianas dejan a la comunidad de Villafañe en un estado de vulnerabilidad inédito, sin respuestas claras sobre cuándo y de qué manera se restituirá la normalidad institucional. (expresdiario)

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