«Gran parte del sistema político argentino ha relegado al cooperativismo a un papel secundario, privando al país de una herramienta estratégica para generar trabajo genuino y construir riqueza socialmente distribuida».
En una entrevista exclusiva, afirmó que «gran parte del sistema político argentino ha relegado al cooperativismo a un papel secundario, privando al país de una herramienta estratégica para democratizar la economía, generar trabajo genuino y construir riqueza socialmente distribuida».
Según Yorg, «mientras la dirigencia continúe discutiendo únicamente cómo administrar la pobreza en lugar de cómo organizar la producción y la participación económica del pueblo, la crisis seguirá reproduciéndose bajo distintos gobiernos y diferentes signos partidarios».
El sistema político ha reducido su papel a consorcio electoral.
«Durante décadas, la dirigencia política argentina debatió cómo administrar la escasez, distribuir subsidios o contener emergencias sociales, pero postergó la discusión fundamental: cómo generar riqueza con participación económica democrática del pueblo».
«El cooperativismo ofrece una respuesta concreta a ese desafío porque permite organizar la producción, el ahorro, el crédito, la comercialización y el consumo bajo principios de equidad, eficiencia y responsabilidad social. Sin embargo, gran parte del sistema político ha reducido su papel a ser consorcio electoral, desaprovechando su potencial transformador»
«La consecuencia de esa renuncia estratégica está a la vista: crecimiento económico discontinuo, concentración de la riqueza, exclusión social persistente y una pobreza que se reproduce generación tras generación».
«Por ello, la discusión de fondo no consiste en determinar qué fuerza política administra mejor la crisis, sino cuál está dispuesta a impulsar un verdadero proyecto de desarrollo sustentado en la cooperación organizada y la participación económica de la ciudadanía» cerró José Yorg.