El presidente del Banco Central se refirió al riesgo electoral, confirmó que el swap con China tiene u$s5.000 millones activados y explicó por qué la entidad decidió no intervenir durante la turbulencia generada por las elecciones brasileñas. Werning defendió la política monetaria y descartó reducir los encajes bancarios.

En el marco de la presentación del Informe de Política Monetaria (IPOM) del tercer trimestre, las autoridades del Banco Central (BCRA) ofrecieron este jueves una conferencia de prensa en la que, además de exponer sus perspectivas sobre la actividad económica, la inflación y la demanda de pesos, respondieron preguntas sobre la coyuntura financiera y los desafíos que enfrenta la política monetaria.
Uno de los principales ejes fue la posibilidad de nuevos episodios de volatilidad cambiaria durante el año electoral de 2027. Consultado al respecto, el presidente de la entidad, Santiago Bausili, sostuvo que «no tenemos proyección de corrida. No hacemos esas proyecciones», aunque aseguró que el Central busca ampliar las herramientas disponibles para responder a eventuales shocks.
Durante la rueda de preguntas, en la que también participó el vicepresidente Vladimir Werning, Bausili explicó que la decisión del Central de no intervenir en el mercado cambiario entre el lunes y el miércoles respondió a la volatilidad regional provocada por la reelección de Lula da Silva en Brasil, y confirmó que este jueves la entidad retomó las compras de divisas.
También precisó que el tramo de u$s5.000 millones del swap con China permanece activado y que el acuerdo por u$s20.000 millones con Estados Unidos está vigente, aunque funciona bajo otra modalidad.
El titular de la autoridad monetaria defendió, además, la flexibilidad cambiaria y sostuvo que no busca llevar el tipo de cambio real a un nivel determinado. Werning, por su parte, descartó que haya margen para reducir los encajes bancarios sin comprometer la protección de los depositantes y atribuyó parte de las dificultades para reactivar el crédito al costo impositivo y a la cautela de los bancos. Las respuestas ampliaron el debate más allá de las proyecciones de actividad e inflación contenidas en el informe.
Elecciones de 2027 y el riesgo de una nueva corrida cambiaria
Las elecciones presidenciales de 2027 atravesaron buena parte de las preguntas. Consultado sobre la posibilidad de que se repita un episodio de dolarización de carteras como el del año pasado, Bausili evitó anticipar la magnitud de una eventual corrida o señalar qué instrumento utilizaría primero el Central. «Depende de la naturaleza del shock», afirmó al explicar cómo reaccionaría el BCRA ante distintos escenarios, y señaló que el objetivo es «maximizar la cantidad de herramientas» para elegir la respuesta según cada circunstancia.
El funcionario reconoció que los riesgos externos e internos pueden generar nuevas perturbaciones, pero sostuvo que la economía está mejor preparada que en episodios anteriores. Como argumentos mencionó el superávit de cuenta corriente, el récord de exportaciones y la ausencia, según su diagnóstico, de desequilibrios monetarios significativos. Consideró que esos fundamentos permiten amortiguar los efectos de una crisis, incluso si se origina en factores políticos o financieros.
No obstante, también admitió el problema de credibilidad que persiste entre los ahorristas. «Por más que yo te diga que no creo que vaya a haber volatilidad cambiaria, dudo que afecte el comportamiento de muchos de ustedes», señaló. Para Bausili, el desafío consiste en que la estabilidad efectiva de las tasas y del mercado cambiario termine modificando unas expectativas acostumbradas a anticipar crisis.
En ese sentido, evitó prometer que no habrá sobresaltos en 2027: su argumento fue que la respuesta del BCRA dependerá del tipo de shock y de las herramientas disponibles.
