Esas dos personas son dos obreros de la construcción que viajaron en silencio el domingo pasado en la parte de atrás de la camioneta a A. R. mientras él y Mabel discutían a los gritos volviendo de Moquehue a Zapala.Según el relato de los obreros, A. R. golpeó a Mabel el sábado a la noche, cuando los cuatro estaban en la cabaña, y la mujer se escapó a pie, con heridas en la cara y el cuerpo.
Otros trabajadores la encontraron en la ruta de madrugada y ella logró ponerse en contacto con su hermano para pedir ayuda, y presumiblemente para explicar el contexto de violencia de género que la atravesaba.
Pero horas más tarde el acusado encontró a Mabel en la ruta y la hizo subir a su camioneta para ir a Cutral Co, la tercera localidad de Neuquén que entra en la historia del femicidio.
Los obreros declararon que la pareja discutía en guaraní y que en un momento, cuando viajaban por la ruta provincial 13 a la altura del puente Kilka, A. R. los hizo bajarse de la camioneta y luego «aceleró y la dirigió deliberadamente hacia el precipicio», según la fiscal del caso, Laura Pizzipaulo.
La fiscal de Neuquén quedó al frente de la investigación por femicidio contra A. R., a quien imputó por «homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género».
Pizzipaulo también pidió cuatro meses de plazo para completar la investigación, por lo que este lunes la jueza de garantías Bibiana Ojeda aceptó la imputación y dispuso dos meses de prisión preventiva para A. R. teniendo en cuenta tanto el riesgo de fuga como la posibilidad de que intente influir sobre los testigos, uno de los cuales es menor de edad.
La defensa de A. R. intentará probar que se trató de un accidente de tránsito, de un «homicidio culposo», dado que su cliente también sufrió lesiones, pero eso no explicaría por qué bajó a los otros dos ocupantes de la camioneta momentos antes de que se cayera por un barranco.