La marcha se realizará el próximo jueves 24 de octubre desde las 18 horas. La concentración será en la plaza San Martín.
Un informe del Jefe de Higiene y Seguridad de REFSA reveló que en la empresa estatal “no había medidas de seguridad aptas para que los alumnos desempeñen su tarea” en la compañía.
El 24 de octubre de 2022, Joaquín Oviedo, un joven estudiante de 18 años de la Escuela Provincial de Educación Técnica N°1 de la ciudad de Formosa, murió tras sufrir una descarga eléctrica mientras manipulaba un Transformador en la central de la empresa REFSA, en el marco de una pasantía institucional previa al egreso del Nivel Secundario.
El próximo jueves, al cumplirse dos años de la tragedia, familiares y allegados realizarán una nueva marcha a partir de las 18 horas. La concentración será en la plaza San Martín, para pedir justicia y exigir celeridad en la causa a las autoridades judiciales.
Laura Cáceres, la madre de Joaquín, comentó a La Mañana que la causa judicial en trámite sobre la tragedia de su hijo continúa en la etapa de instrucción con tres imputados (dos por parte del Colegio y uno de REFSA) y con una búsqueda de la defensa de “dilatar” la investigación.
En este sentido, mencionó que tras la declaración de dos personas, una enfermera y el Jefe de Higiene y Seguridad de REFSA, “no hubo muchos avances” en la causa; y precisó que el informe del integrante de la empresa estatal constató que “no había medidas de seguridad aptas para que los alumnos desempeñen su tarea” en la compañía de energía eléctrica.
“La declaración de la enfermera tuvo el objetivo de dilatar la causa.
Fue para dejar en visto que Joaquín no murió por la electrocución, sino de un golpe en
la cabeza, cuando cayó de un Transformador”, planteó; y agregó que también se pidió “una nueva autopsia”, una medida que consideró “sin sentido, luego de casi dos años”.
“Joaquín cayó del Transformador, porque sufrió una descarga. Nosotros esperábamos que se resolviera algo. No entendemos por qué la causa demora tanto”, contó; y admitió que “siempre sintió” que durante la investigación, la defensa procuró responsabilizar a su hijo por lo que sucedió.
“En algunas declaraciones que pude llegar a leer, de la otra parte, se dijo que los chicos estaban capacitados para realizar el trabajo. Yo no lo voy a aceptar nunca. No pueden responsabilizar a los chicos.
Lo lógico es que los chicos vayan a aprender, a practicar, con alguien que sabe. Los alumnos estaban hace dos meses. No los pueden dejar solos con un Transformador.
En las Cámaras de Seguridad, lo vimos a nuestro hijo solo, y observamos el momento de la
descarga. Fue muy duro, y lo sigue siendo hasta el día de hoy”, explicó Cáceres a este diario.
Asimismo, añadió que el día de la tragedia, en un momento determinado, su hijo tuvo que subirse al Transformador para realizar su tarea, debido a que en REFSA no contaban con una escalera, y detalló que “al prenderse al Transformador, recibió la descarga y se cayó al suelo”.
“El SIPEC -Sistema Integrado Provincial de Emergencias y Catástrofestardó entre 25 y 30 minutos en llegar al lugar. Mientras tanto, un empleado de REFSA le hacía a Joaquín las maniobras de RCP. El médico de la empresa no estaba en el lugar, y deberían llamarlo a declarar”, señaló.
A su vez, la madre expresó: “El Jefe de Pasantías dijo que Joaquín había ensayado con varios Transformadores, y que el hecho no fue culpa de la Escuela ni de la empresa. Eso me puso muy mal”. (lamañanaonline)