La Prefectura Naval Argentina mantiene un monitoreo permanente del río Paraguay y desarrolla distintas acciones preventivas ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño provoque un incremento de las precipitaciones y eventuales modificaciones en el comportamiento de los cursos de agua en Formosa.

El prefecto principal Rubén Albornoz , a cargo de la Prefectura Naval Argentina en Formosa, explicó que actualmente el río Paraguay presenta una marcada tendencia de bajante, situación que permite contar con un importante margen para planificar y fortalecer las medidas de prevención.
«Durante el presente mes de agosto el comportamiento del río Paraguay ha evidenciado un descenso notorio y sostenido de sus niveles, manteniendo una tendencia en bajante», señaló Albornoz. Precisó que la altura registrada en el puerto local es de 2,79 metros , mientras que el nivel de alerta se encuentra establecido en 7,80 metros .
No obstante, el prefecto advirtió que la situación requiere un seguimiento permanente debido a los pronósticos asociados al fenómeno de El Niño. Según explicó, este fenómeno puede provocar modificaciones en los patrones habituales de precipitaciones, con períodos de mayor ocurrencia de lluvias y tormentas que podrían repercutir sobre el comportamiento de los cursos de agua.
En este contexto, Albornoz destacó el trabajo articulado que llevan adelante diferentes organismos en el marco del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo y la Protección Civil.
«Prefectura mantiene alistados los medios, cuenta con lanchas, motos de agua y personal dispuesto para trabajar en caso de ocurrir una emergencia», afirmó.
Además, informó que se está realizando una actualización del censo de pobladores isleños en toda la jurisdicción, que comprende más de 300 kilómetros de frontera fluvial. El objetivo es contar con información actualizada que permita actuar rápidamente ante una eventual emergencia o evacuación.
El responsable de la fuerza en Formosa remarcó que tanto la Prefectura Formosa como la Prefectura Pilcomayo cuentan con medios preparados para intervenir y asistir a la población si fuera necesario.
«Considero que no hay que entrar en pánico, pero sí hay que estar informados y preparados ante cualquier emergencia», sostuvo Albornoz.
Como parte del fortalecimiento de los recursos disponibles, confirmó además que próximamente llegarán más medios fluviales a la provincia de Formosa , destinados a reforzar la capacidad de respuesta ante posibles situaciones de emergencia.
El prefecto señaló que, de acuerdo con las previsiones, el impacto más importante del fenómeno podría producirse entre los meses de octubre, noviembre y enero , aunque aclaró que el actual nivel del río permite trabajar con anticipación.
«Que el río esté en este momento tan bajo nos da un margen de maniobra», explicó, al considerar que la bajante constituye actualmente un factor favorable frente a una eventual crecida.
Recomendaciones para pobladores de zonas inundables
Albornoz también hizo especial hincapié en las personas que viven en zonas inundables y recomendó que cuenten con una alternativa de evacuación y estén preparadas para trasladar sus pertenencias en caso de que las autoridades determinen la necesidad de abandonar el lugar.
«Es importante que cuenten con una alternativa en caso de que se les indique evacuar», manifestó.
En ese sentido, recordó que si bien los pronósticos permiten anticipar determinados escenarios, no es posible establecer con precisión cuándo podría producirse una eventual creciente ni cuál sería su magnitud.
Desde Prefectura también se mantiene especial atención sobre la seguridad de la navegación, ya que una eventual crecida puede arrastrar ramas, algas y otros elementos que podrían generar dificultades para quienes utilizan el río.
Finalmente, Albornoz destacó el comportamiento de los navegantes formoseños y señaló que los controles preventivos, especialmente durante los fines de semana, apuntan a garantizar que quienes realizan actividades náuticas cuenten con los elementos de seguridad correspondientes, la habilitación náutica y embarcaciones aptas.
La premisa de la fuerza, remarcó, es mantener los recursos y al personal en condiciones de responder «con rapidez, coordinación y eficacia» ante cualquier eventualidad que pudiera presentarse en el ámbito fluvial.(elcomercial)