El intendente Jorge Jofré participó de la charla «Emprender con IA en tiempos difíciles», una propuesta impulsada por la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Formosa (CAPYMEF) que se desarrolló en el Salón Auditorio del Concejo Deliberante, en San Martín 500.

La actividad estuvo dirigida a emprendedores, comerciantes y responsables de pequeñas y medianas empresas de la ciudad, y contó con el acompañamiento de la Municipalidad de la Ciudad de Formosa, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios.
La disertación estuvo a cargo de Liliana R. Mira, ingeniera en sistemas informáticos y licenciada en psicología, especialista en tecnología, auditoría, riesgos, inteligencia artificial y psicociberseguridad. Es fundadora de Mindware360 -un ecosistema orientado a la prevención del ciberriesgo en personas y organizaciones- y autora del libro «Psicociberseguridad: la mente humana como la nueva superficie de ataque».
Mira acuñó el concepto de psicociberseguridad y se desempeña como docente en la carrera de Gestión de Tecnologías de la Universidad Nacional de La Matanza. El término nombra la integración entre las metodologías de ciberseguridad y la psicología, una línea de trabajo que viene desarrollando desde hace años en el país y en el exterior.
Su tesis central, sostenida en distintas exposiciones públicas, apunta menos a los sistemas que a las personas que los usan. «El eslabón más débil a reforzar en materia de ciberseguridad es el humano», afirmó en una entrevista publicada por el diario Página/12, donde advirtió además que el usuario final dispone de pocas herramientas reales para defenderse y que el engaño resulta demasiado sencillo.
En esa misma dirección, durante un ciclo de charlas organizado por la asociación chilena Chiletec, la especialista analizó el crecimiento de los ciberataques desde la psicología de los usuarios y remarcó que los aspectos técnicos son apenas una parte de un problema que las empresas deben abordar incorporando el comportamiento humano y un cambio cultural. Allí subrayó también la necesidad de que directivos y colaboradores se formen en la materia sin temor.
Su trabajo actual se apoya en esa premisa: evaluar el comportamiento digital de los usuarios para identificar, medir y reducir el riesgo humano, en lugar de limitarse a campañas de concientización. La propuesta parte de reconocer cómo el apuro, la confianza automática y los sesgos cognitivos terminan convirtiendo a las personas en la puerta de entrada preferida del cibercrimen.
Con ese enfoque, la charla ofrecida en Formosa se propuso acercar herramientas concretas para ahorrar tiempo, cuidar los costos y mejorar la toma de decisiones en los negocios, sin exponer al comercio a riesgos evitables.