El municipio distinguió a Occello y Anchea, pilares históricos de la educación técnica formoseña

La Municipalidad de la ciudad de Formosa homenajeó a Odilio Luis Occello y a José María Anchea, dos profesores que marcaron la vida institucional de la escuela técnica más antigua de la provincia. Los reconocimientos fueron recibidos por sus familiares en un acto encabezado por el intendente Jorge Jofré.

El municipio distinguió a Occello y Anchea, pilares históricos de la educación técnica formoseña

La distinción se inscribe en la serie de homenajes que la gestión municipal viene sosteniendo para poner en valor trayectorias formoseñas.

Del acto participaron la secretaria de Acción Social, Paula Cattáneo; los ediles Malena Gamarra y José Delguy, familiares de los homenajeados, exalumnos del Colegio Industrial, representantes de la Cámara de la Construcción y del colegio de maestros mayores de obra, funcionarios municipales e invitados especiales.

En nombre de la familia Occello habló su hija, Teresa Occello, quien agradeció al equipo municipal por generar la ocasión del encuentro. «A veces, en el ajetreo de la vida, no nos encontramos. Parar un momento es algo bueno, algo que nos permite reconocernos», señaló.

Enseguida reveló un dato que unía a los dos homenajeados mucho antes de este acto: «Nos convoca el homenaje al profesor Occello, mi papá, pero también el de José María Anchea, que casualmente era mi padrino». Recordó que eran jóvenes, que compartían el trabajo y que entre ellos circulaba una corriente afectiva difícil de explicar.

Contó luego una anécdota que la marcó. Escuchó una vez una conferencia del doctor Rolando Granada sobre la estructura del átomo, explicada con una simpleza que la maravilló, y en esa misma exposición Granada nombró a su padre.

«Yo a mi papá lo admiraba y lo quería, por supuesto. Pero que un doctor en física, que explicaba de manera tan simple la estructura atómica, lo recordara así, me hizo preguntarme qué era lo que tenía mi papá», explicó.

La respuesta que recibió fue breve. «Sabía escuchar.»

Sobre esa idea construyó el cierre de sus palabras: una escucha activa que se traducía en proyectos para los jóvenes, en los intercolegiales, en la competencia sana, en momentos que recordó como muy felices. Advirtió que la educación es la simiente de todo lo demás y que sostenerla exige ocuparse no solo desde el discurso, sino también desde el presupuesto, como proyecto de provincia y de país.

Luego habló Miguel Anchea, en representación de la familia de José María Anchea, que describió una época y una manera de entender la enseñanza.

«La disciplina era todo y la educación era todo», afirmó, y recordó tiempos duros y sacrificados que dejaron, sin embargo, un legado. Definió a su tío como un apasionado de la vida y de la educación, y también como alguien excesivamente exigente.

Cerró agradeciendo al municipio el reconocimiento a quien fue su tío y director de la escuela.

Al hacer uso de la palabra, el intendente Jorge Jofré se presentó como formoseño nacido y criado en la ciudad, e hijo de docente, y expresó que se sentía reconfortado de poder rendir homenaje a dos personalidades de esa dimensión, en la misma línea de los reconocimientos anteriores.

“Hay personas cuya obra permanece mucho después de su paso. Odilio Luis Occello y José María Anchea fueron dos de ellas”, resaltó.

Sostuvo que hay que reconocer a quienes hicieron grande a la provincia y retomó la idea planteada por Teresa Occello: muchos formoseños trabajaron antes de la provincialización para que Formosa sea hoy lo que es.

Recordó que Occello llegó a la Escuela de Artes y Oficios, antecedente directo del Colegio Industrial, y valoró la cantidad de gente que pudo estudiar y formarse con ellos para luego poner ese conocimiento al servicio de la comunidad.

El jefe comunal subrayó además la dimensión menos recordada de los homenajeados: la del funcionario público. Anchea fue subsecretario de Gobierno y Occello, subsecretario de Educación, y desde esos cargos trabajaron por los edificios y bienes que hacen a la identidad formoseña y por la organización comunitaria del sector técnico.

El acto tuvo otro capítulo emotivo cuando se leyó la carta enviada por el Dr. Rolando Granada, exalumno de la ENET N° 1, que no pudo estar presente y quiso sumarse con unas palabras escritas.

El texto empieza con un agradecimiento doble. «Quiero agradecer al ingeniero Jofré por la cordial invitación que me fuera formulada, pero sobre todo por su excelente iniciativa de rendir homenaje a dos figuras destacadísimas en la vida institucional de la EPET 1 de Formosa», escribió.

Y explicó por qué el reconocimiento excede a la escuela: la labor y el legado de ambos directores se proyectan más allá de esa comunidad educativa, porque su tarea fue también relevante para la sociedad en su tiempo.

El cierre fue para las familias. Reiteró su agradecimiento por poder participar a la distancia y extendió sus saludos a los familiares de los dos directores.

«¡Fue mi privilegio haberlos conocido y formado parte de la institución durante ese tiempo!», exclamó sobre el final.

 

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