El Gobierno dispuso el refuerzo de los controles en las fronteras con Brasil luego de la masacre ocurrida en Río de Janeiro durante un operativo policial contra el narcotráfico. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, informó que se activó la “alerta máxima” para evitar que personas vinculadas a las organizaciones criminales brasileñas intenten ingresar al país mientras se desarrolla el conflicto en el vecino país.