En medio de la suba del riesgo país, el Ministerio de Economía descartó la emisión de bonos en dólares y logró renovar el 136% de los vencimientos apelando a títulos de más largo plazo y a una fuerte absorción de pesos.

El Ministerio de Economía logró colocar $6,61 billones en su última licitación de deuda tras recibir ofertas por $9,49 billones, lo que representa una tasa de refinanciación (rollover) del 136,14% sobre los $4,85 billones de vencimientos que afrontaba el Tesoro. Con este resultado, el Palacio de Hacienda obtuvo un financiamiento neto de $1,75 billones, en un esfuerzo por aspirar el excedente de pesos existente en el mercado y reforzar la estrategia de absorción monetaria del Gobierno.
El dato más relevante de la jornada fue el cambio de estrategia oficial al volver a emitir instrumentos con vencimientos posteriores a 2027 y 2028, buscando diferir la carga financiera más allá del actual mandato presidencial y aplacar los temores del mercado sobre la acumulación de compromisos en el corto plazo. En ese marco, el 60% del total adjudicado se concentró en títulos de mayor plazo, destacándose el bono dual CER/TAMAR TXMD9 a diciembre de 2029 por $1,70 billones (a una TIREA de 6,99% sobre inflación) y la letra TMG28 por $1,16 billones a tasa TAMAR más un margen del 9,32%.
