Desprecio por la democracia

La democracia no cayó del cielo. Fue el resultado de años -y décadas- de luchas sociales, populares y de distintos sectores que se plantaron frente a los sistemas autoritarios que el poder económico mundial quiso imponernos. Para no ir tan lejos, recordemos que en nuestro país la recuperamos en 1983.

Desprecio por la democracia

Y lo hicimos gracias a la participación ciudadana, superando al gobierno más sangriento de Latinoamérica: el que encabezó Jorge Rafael Videla, amigo de la actual vicepresidenta de la Nación, compañera de fórmula de Javier Milei, ese hombre tan funcional al establishment nacional e internacional.

El gobierno que empezó en 1976 dejó más de 30 mil secuestrados, torturados, asesinados y desaparecidos. Hoy, buena parte de ese poder reaparece. No con fusiles, sino con otras armas: operaciones políticas, jueces complices y medios de comunicación que trabajan para imponer candidatos a medida. Y para proscribir -como ahora- a la dirigente más importante de la oposición nacional, Cristina Fernández de Kirchner. Todo para aplicar programas económicos criminales, que ya sabemos a quién benefician y a quién hunden.

En Formosa, esta manera de hacer política se refleja en el desprecio por el voto popular y por nuestras instituciones. La intención es clara: poner en el sillón de J. L. Fontana a un gobierno provincial alineado con Milei, capaz de entregarle, en bandeja, la cabeza de nuestros principales referentes, con Gildo Insfrán a la cabeza.

La última jugada es el ejemplo más fresco: abandonar las bancas que ganaron por el voto popular hace apenas quince días, y hacerlo bajo amenazas de renuncia. Una maniobra para burlar las leyes y los reglamentos de nuestra Honorable Legislatura Provincial. El voto de cada formoseño y formoseña no es un papel sin valor: es un mandato que hay que respetar, no traicionar huyendo como laucha por tirante.

En octubre habrá otra oportunidad. Apostemos por personas que, desde nuestra mirada, hagan crecer la democracia, respeten las instituciones y defiendan nuestra soberanía como pueblo. Votar no es un trámite: es decidir nuestro destino. Que nadie use tu voluntad democrática para sus negocios personales.

Un abrazo fraterno.

J.R. Lezcano
Nuevo Encuentro Formosa

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