La renuncia de Gerardo Werthein y el enojo en Casa Rosada
Es que era justamente el Presidente casi la única figura del gobierno que sostenía a su Ministro de Relaciones Exteriores, resistido tanto por el resto del Gabinete y en especial por dos figuras clave dentro del Gobierno como Karina Milei y Santiago Caputo. Su rol como Canciller era cuestionado desde la fallida foto que había prometido entre Milei y Trump en Mar a Lago en el viaje presidencial de abril de este año, la cual que nunca se produjo.
Werthein pegó el portazo y hay malestar en Balcarce 50.
Cabe destacar que la renuncia de Werthein se produjo -en parte- por el malestar que le provocaba el rol que ocupaba Santiago Caputo en las negociaciones con Estados Unidos. No obstante, la aceptación de su dimisión da a entender que no era un actor imprescindible en el vínculo con el gigante norteamericano.
«La relación bilateral ya no pasaba por él», indicaron fuentes de Gobierno. Además, aseguraron que era mirado de costado por la gestión de Donald Trump, debido a su afinidad con la dirigencia del Partido Demócrata.
Sin embargo, que la renuncia ocurra en medio de la negociación del acuerdo comercial con EEUU, el cual desde el Gobierno consideran clave para la estabilidad económica del país, es lo que generó mayor malestar dentro de la administración libertaria.
Ahora, la salida de Werthein del Gabinete abre un nuevo interrogante que va más allá de su reemplazo en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Comienza un «operativo de control de daños» con el Círculo Rojo.
Es que el exfuncionario no oficiaba solo como Canciller, sino que representaba «una terminal directa con el establishmet empresario y el mundo corporativo que rodea a Milei». «Más allá de lo que era su rol de ministro, nadie quiere tener a Werthein enojado con su gobierno«, remarcaron. (AMBITO)