El presidente Javier Milei instruyó a Cancillería a iniciar el procedimiento y fijó un plazo de dos semanas para que Reino Unido detenga «la explotación ilegítima de los recursos hidrocarburíferos» en las islas a través del Proyecto Sea Lion.

El presidente Javier Milei instruyó este lunes a la Cancillería argentina y a los equipos jurídicos del Gobierno la apertura del «procedimiento de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar» contra el Reino Unido. La decisión oficial responde al «accionar ilegítimo» británico en las Islas Malvinas y busca «impedir la explotación ilegítima de los recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte, a través del proyecto denominado ‘Sea Lion’«.
La medida de la administración nacional aspira a frenar la explotación petrolera y objetar «la adopción de cualquier otra medida susceptible de agravar la situación». En ese aspecto, el comunicado de la Casa Rosada resaltó la urgencia de evitar «el otorgamiento de nuevos permisos de explotación de los recursos naturales existentes en la Plataforma Continental Argentina», un área bajo disputa de soberanía de acuerdo con los tratados internacionales.