El gerente de Aguas de Formosa, ingeniero Alfredo Gusberti, explicó que las dificultades en el servicio registradas durante el fin de semana, especialmente en el Lote 110, se deben a una infraestructura insuficiente y al incremento del consumo por las altas temperaturas. La obra de refuerzo del sistema, que ya supera el 50% de ejecución, estaría terminada entre diciembre y enero.

Los problemas en el suministro de agua potable que afectaron durante varios días a vecinos del Lote 110 y otros sectores de la zona oeste de la ciudad de Formosa volvieron a poner en evidencia las dificultades que presenta la infraestructura para responder a los picos de demanda, especialmente cuando se registran jornadas de intenso calor.
En diálogo con Radio Uno, el gerente de Aguas de Formosa, ingeniero Alfredo Gusberti, reconoció que durante el último fin de semana se produjeron inconvenientes en el servicio, como consecuencia del aumento del consumo registrado tras el cambio de las condiciones climáticas.
El funcionario explicó que la zona oeste arrastra un problema estructural que se esperaba resolver mediante una obra de gran envergadura, cuyo proyecto comenzó en 2022 y cuya ejecución se inició en 2023. Sin embargo, los trabajos fueron paralizados a fines de ese año y quedaron interrumpidos durante 2024, tras la disolución del organismo nacional que financiaba el emprendimiento.
Gusberti señaló que el proyecto original contemplaba la construcción de un acueducto y un centro de distribución, destinados a reforzar considerablemente el abastecimiento de agua potable en ese sector de la capital formoseña.
Ante la interrupción de los trabajos, el Gobierno provincial debió asumir la continuidad de la obra con recursos propios, luego de renegociar el contrato con la empresa constructora. Además, Aguas de Formosa se encargó de ejecutar un manifold de empalme que permitirá mejorar el abastecimiento mientras se aguarda la concreción del centro de distribución definitivo.
Una obra que supera el 50% de ejecución
El gerente de la empresa explicó que los trabajos se retomaron durante mayo y que actualmente presentan un avance superior al 50%. De acuerdo con los plazos previstos, la finalización está estimada para diciembre de este año o enero de 2027.
«Es un problema que se tendría que haber resuelto hace dos o tres años. Lamentablemente, por la suspensión de la obra, se postergó», sostuvo Gusberti, al explicar los motivos por los cuales los vecinos continúan experimentando dificultades en el suministro.
Asimismo, advirtió que, hasta que la infraestructura esté terminada, los sectores afectados podrían volver a experimentar inconvenientes durante los períodos de temperaturas elevadas y de mayor consumo.
«Cada vez que haga un calor excesivo y haya un exceso de demanda, vamos a seguir teniendo algunos problemas», reconoció el funcionario, quien aclaró que no se trata de una situación permanente, sino de episodios que se intensifican cuando la demanda supera la capacidad actual del sistema.
En ese sentido, aseguró que la empresa trabaja con la infraestructura disponible para sostener el servicio y atender las necesidades de los usuarios, aunque admitió que las limitaciones actuales dificultan responder a los momentos de mayor consumo.
Los inconvenientes eléctricos también afectan el abastecimiento
Durante la entrevista, Gusberti también se refirió a otro factor que incide en la prestación del servicio: las fluctuaciones de tensión en la línea eléctrica de 500 kilovoltios que abastece a Formosa.
Según explicó, las variaciones de tensión provocan que los sistemas de protección de los equipos de bombeo se activen y los saquen de servicio, lo que reduce la capacidad de producción de agua potable.
El gerente indicó que, en jornadas de máxima demanda, estas interrupciones pueden representar hasta dos horas sin producción durante el día, precisamente en los momentos en que el consumo es más elevado.
Se trata, según sus declaraciones, de un problema vinculado con obras de infraestructura eléctrica pendientes fuera del ámbito provincial, cuya concreción permitiría reducir las fluctuaciones que afectan al sistema de bombeo.
De esta manera, a las limitaciones de la red de distribución de agua se suman los inconvenientes energéticos, que pueden agravar las dificultades durante las jornadas de mayor demanda.
La actualización tarifaria se aplicará durante el segundo semestre
Por otra parte, consultado sobre la posibilidad de nuevos aumentos en las facturas del servicio, Gusberti explicó que Aguas de Formosa presenta semestralmente ante el ente regulador un análisis de la variación de sus costos, principalmente en función de la inflación y de los incrementos salariales.
El funcionario precisó que los ajustes autorizados no se aplican de manera inmediata ni en un solo pago, sino que se distribuyen a lo largo del semestre siguiente.
En ese marco, indicó que la actualización correspondiente al primer semestre de 2026 ya fue autorizada y se implementará progresivamente durante el segundo semestre del año.
Mientras avanzan las obras destinadas a reforzar el abastecimiento, los vecinos de la zona oeste deberán convivir con las limitaciones actuales del sistema, especialmente durante las jornadas de altas temperaturas, hasta que se concrete la finalización del acueducto que permitirá ampliar la capacidad de suministro.