Partió el Prof. Lic. Juan Velázquez: el cuarto pilar de la gesta de TECNICOOP «Una historia de hombres y mujeres, convicciones y memoria que comenzó el 1 de abril de 1992 en Formosa»

Hay momentos en que una organización no solamente despide a uno de sus hombres: se detiene, mira hacia atrás y descubre que una parte de su propia historia acaba de partir. Hoy es uno de esos momentos para TECNICOOP.
Partió el Prof. Lic. Juan Velázquez: el cuarto pilar de la gesta de TECNICOOP «Una historia de hombres y mujeres, convicciones y memoria que comenzó el 1 de abril de 1992 en Formosa»
Ha partido físicamente el Prof. Lic. Juan Velázquez, docente rural ejemplar, hombre de una bondad extraordinaria y protagonista de una etapa decisiva de aquella construcción cooperativa que comenzó en Formosa el 1 de abril de 1992.

Su muerte vuelve a vestir de luto a la gesta cooperativa, pero también convoca a la memoria.

Porque Juan Velázquez no fue simplemente un integrante de TECNICOOP. Fue uno de aquellos hombres que, en tiempos en que muchas de las ideas que hoy parecen posibles todavía eran consideradas difíciles o incluso impracticables, ayudaron a levantar una organización con identidad propia, pensamiento estratégico y vocación de incidencia social.

Cuatro nombres para una misma historia

Con la partida de Juan, la memoria institucional vuelve inevitablemente sobre cuatro nombres: Walter Romano, Omar Lemos, Raúl Rodríguez y Juan Velázquez.

Cuatro hombres. Cuatro trayectorias. Una misma construcción histórica.

Cada uno, desde su lugar y con sus propias capacidades, contribuyó a levantar los cimientos de una experiencia que buscó articular cooperativismo, educación, organización, tecnología y participación social.

Juan tuvo además una participación destacada en el ProDeCoop-Escolar y en el ProDeCoop-Universitario, espacios desde los cuales aportó a una concepción de la educación cooperativa que pretendía trascender el discurso para convertirse en práctica organizada.

Fue, asimismo, un cuadro político-tecnológico de importancia en la construcción doctrinaria de TECNICOOP.

Por eso su ausencia no puede medirse solamente en términos personales. Es también una pérdida para una memoria institucional que necesita ser recuperada, narrada y transmitida.

La historia no termina con sus protagonistas

Existe, sin embargo, otra dimensión de esta despedida.

Las organizaciones verdaderamente históricas enfrentan una prueba decisiva cuando desaparecen sus fundadores: demostrar si aquello que construyeron dependía exclusivamente de sus personas o si lograron crear una obra capaz de continuar más allá de ellas.

En este sentido, la historia de TECNICOOP plantea hoy un interrogante profundo.

La organización ha atravesado transformaciones, dificultades, pérdidas humanas y escenarios sociales cambiantes. Y, sin embargo, continúa buscando nuevas formas de organización, comunicación e incidencia.

Es allí donde la memoria de sus fundadores adquiere una dimensión diferente. No se trata únicamente de recordarlos.

Se trata de preguntarnos ¿Qué de aquello que ellos ayudaron a construir sigue vivo y qué nuevas formas puede asumir en el presente?

“Seguir luchando y resistiendo”

Consultado ante esta dolorosa circunstancia, José Yorg expresó:

“Puedo afirmar que aún en estas difíciles circunstancias de TECNICOOP, sus miembros seguirán luchando y resistiendo ejemplarmente, con toda fuerza y creatividad y a escala latinoamericana”.

La frase sintetiza una convicción: la desaparición física de los pioneros no significa necesariamente la desaparición de la obra.

Al contrario. Puede convertirse en una responsabilidad mayor para quienes permanecen.

Juan deja una posta Quizás allí esté la imagen que mejor resume esta despedida.

Una posta que recibió de quienes lo precedieron y que ahora corresponde entregar a las nuevas generaciones.

Su bondad, su vocación docente, su compromiso cooperativo y su participación en aquella construcción colectiva forman parte de una memoria que no debería quedar reducida a una esquela ni a una fecha.

Porque detrás de cada nombre existe una historia. Y detrás de esa historia existe una generación de hombres y mujeres que, en una Formosa muy diferente de la actual, se atrevió a imaginar una organización cooperativa capaz de construir pensamiento, formar personas e intervenir en la realidad.

Primero Walter. Después Omar. Luego Raúl. Ahora Juan.

Los cuatro pioneros han cumplido su guardia. Pero una organización no honra verdaderamente a sus fundadores solamente cuando pronuncia sus nombres.

Los honra cuando mantiene viva la obra, recrea sus ideas, corrige sus errores, amplía sus horizontes y continúa construyendo allí donde ellos comenzaron.

Por eso, ante la partida del Prof. Lic. Juan Velázquez, TECNICOOP vuelve a mirar su propia historia. Y encuentra allí cuatro nombres. Cuatro hombres. Cuatro pilares. Una misma gesta. Y una marcha que todavía continúa.

¡Prof. Lic. Juan Velázquez: presente en la Red de la Ayuda mutua!

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