Un día después de la firma del acuerdo comercial entre ambos países, el presidente de Estados Unidos aumentó el cupo argentino de 20.000 a 100.000 toneladas de carne vacuna.

La medida causó malestar en el sector ganadero norteamericano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este viernes un decreto para quintuplicar la cuota de importación de carne vacuna argentina hacia el país norteamericano. La medida establece un aumento del cupo anual de 20.000 a 100.000 toneladas con el objetivo de garantizar valores «accesibles» para los consumidores estadounidenses, lo que causó el rechazo de productores norteamericanos.
El mandatario justificó la decisión como una respuesta a la crisis de suministros que afecta a las familias trabajadoras de su país. Según el texto oficial, titulado «Garantizar carne vacuna a precios accesibles», la iniciativa busca aumentar el stock de carne molida magra de res. Trump calificó la acción como una herramienta necesaria para «que los estadounidenses que trabajan arduamente puedan permitirse alimentar a sus familias».
Sin embargo, sectores productores norteamericanos manifestaron su rechazo ante la posible caída de los precios del ganado local por la competencia externa. Según informó el diario La Nación, Bill Bullard, director de R-Calf USA, asociación que nuclea a ganaderos estadounidenses independientes, expresó la molestia del sector ante la intempestiva medida.
Trump justificó la medida a pesar del malestar de los productores ganaderos
Trump justificó esta medida de la Casa Blanca y argumentó que muchos estados fueron afectados por fenómenos climáticos que interfirieron en la producción agrícola y ganadera. El mandatario se refirió a «una sequía generalizada y severa que afectó a los estados productores de carne vacuna» y señaló que, por eso, la administración republicana tuvo que tomar cartas en el asunto para que no se eleven los costos para los consumidores.
A esta situación climática se sumó la restricción sanitaria sobre el ganado vivo procedente de México debido al brote de «gusano barrenador». El Departamento de Agricultura limitó estas importaciones en mayo de 2025, lo cual generó un desabastecimiento crítico en los corrales de engorde locales. La combinación de estos eventos provocó que el inventario bovino estadounidense cayera a apenas 94 millones de cabezas durante el último semestre. (c5n)
