Medios bolivianos informaron que la implicada integraría una organización criminal que comete los ilícitos en esa zona fronteriza, y en esta ocasión fue denunciada por una comerciante que señaló que distintas personas ingresaron a su local, simularon ser clientes y sustrajeron un bolso con una cifra millonaria.
«Lo que más me da bronca es que esta mujer va a tener tres abogados: uno de oficio, otro brindado por el Consulado argentino y un representante de Derechos Humanos, mientras yo tengo que pagarle a uno particular», se quejó la emprendedora.
Tras consumarse el robo, vecinos de la zona reconocieron a la sospechosa, empezaron a golpearla, le sacaron la ropa, le cortaron el pelo y amenazaron con prenderla fuego, mientras la insultaban y algunos transeúntes pedían nafta para quemarla.
Impedidos de intervenir por la virulencia de las personas que rodeaban a la mujer originaria de Tucumán, los efectivos policiales recién tomaron cartas en el asunto cundo la supuesta ladrona se encontraba prácticamente desnuda y muy herida por los golpes que le propinaron los enardecidos vecinos del lugar.
Finalmente, la trasladaron a una comisaría de Bermejo, a la vez que la fiscalía de turno debe definir su situación procesal a raíz de que no se radicaron denuncias en su contra, mientras los familiares de la supuesta delincuente señalaron que sufrió torturas y reclaman que los responsables paguen por sus actos.
El video del linchamiento, captado con teléfonos celulares por varios testigos, se viralizó en redes sociales y generó opiniones divididas entre los usuarios, algunos de los cuales respaldaron el accionar de los atacantes y otros lo repudiaron.