De mi mayor consideración:
Me dirijo a ustedes en mi carácter de educador social, investigador y promotor del pensamiento cooperativo, para expresar una propuesta que considero fundamental en este momento histórico de refundación institucional: La inclusión del Cooperativismo como principio constitucional.

Desde hace décadas, las cooperativas han contribuido activamente al desarrollo local, a la generación de empleo genuino, a la inclusión de sectores marginados y al fortalecimiento del tejido comunitario. En contextos de crisis o abandono estatal, fueron las cooperativas las que ofrecieron respuestas concretas, solidarias y sostenibles.
Por ello, propongo y solicito que el nuevo texto constitucional reconozca al cooperativismo como parte del sistema económico y social de la provincia, promoviendo su fomento, formación, protección y participación en el diseño de políticas públicas.
Una Constitución que incorpore al cooperativismo no solo se actualiza frente a los desafíos del siglo XXI, sino que también honra las raíces comunitarias, solidarias y federales de nuestra historia.
Desde el campo de la educación cooperativa que impulsamos desde hace años, confiamos en que ustedes sabrán estar a la altura de esta responsabilidad histórica.
Sin otro particular, y agradeciendo la atención prestada, saludo a ustedes muy atentamente.
Prof. Lic. José Yorg
Educador social e investigador en Cooperativismo
Contexto Histórico y Desarrollo:
Expansión del Cooperativismo Agrario:
Durante el gobierno peronista, el cooperativismo agrario experimentó un notable crecimiento. En 1946, de las 1000 cooperativas existentes en Argentina, 600 eran agrarias, y el Banco de la Nación Argentina tenía vínculos con el 70% de ellas, según RELATS-Argentina.
Valores y Principios:
El peronismo promovió valores como la solidaridad, la igualdad, la justicia y la equidad, que también son pilares del cooperativismo.
La reforma constitucional de 1949, impulsada por Perón, estableció la función social de la propiedad, lo que significó que la propiedad privada debía ser utilizada en beneficio de la comunidad y no solo para fines individuales.
Apoyo Estatal:
El gobierno peronista otorgó apoyo financiero y técnico a las cooperativas, así como acceso a créditos y políticas de compras estatales para fomentar su desarrollo.
El peronismo también impulsó la industrialización y la ampliación del mercado interno, lo que benefició a las cooperativas al generar nuevas oportunidades de producción y comercialización.
Programa Cooperativista Peronista:
El programa cooperativista peronista se basó en la idea de que las cooperativas eran un instrumento clave para la construcción de una sociedad más justa y equitativa. Algunos aspectos importantes de este programa fueron:
Fomento de la creación de cooperativas:
El gobierno peronista promovió la creación de cooperativas en diversos sectores, incluyendo el agrario, industrial y de servicios.
Acceso a financiamiento y créditos:
Las cooperativas recibieron apoyo financiero del Estado a través de créditos y subsidios, lo que les permitió crecer y desarrollarse.
Fomento del «compre nacional»:
Se promovió la compra de productos elaborados por cooperativas por parte del Estado y otras instituciones públicas.
Participación de los trabajadores:
El cooperativismo peronista buscaba dar a los trabajadores un mayor control sobre los medios de producción y una participación más activa en la economía.
En resumen, el cooperativismo peronista fue una estrategia para lograr la inclusión social y la distribución equitativa de la riqueza, utilizando a las cooperativas como herramientas para fortalecer la producción nacional, fomentar la participación de los trabajadores y construir una sociedad más justa.
¡¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!!