
José Félix Aguilar, dirigente con una amplia trayectoria en la lucha sindical y las filas del peronismo, actual candidato a Convencional Constituyente por Confluencia Ciudadana, estuvo en el programa Cuarto Oscuro por Cosmovisión TV y dio su visión sobre el escenario político electoral en Formosa.
Aguilar continúa con una militancia activa, fundamentada, según sus propias palabras, en la «filosofía del peronismo» que considera ha «cambiado la historia del país desde siempre», aunque lamentó profundamente no poder afirmar lo mismo sobre los tiempos actuales.
Sobre su participación y la propuesta de integrar la lista de Convencionales Constituyentes dentro de Confluencia Ciudadana, el espacio que nuclea a peronistas, radicales y otras vertientes políticas como Libres del Sur y el Partido Socialista, responde a que «muchos peronistas hemos sido prácticamente expulsados de hecho del peronismo» y aseguró encontraron en este espacio un «refugio donde seguir practicando nuestra militancia peronista» y retomar las banderas históricas del nacionalismo popular.
Aguilar expresó su preocupación por lo que describe como un momento de «mucha confusión» e incluso un preocupante «desvío ideológico» en la política. Para él, esta situación «obliga a seguir en el rumbo que nos ha impuesto la historia argentina», en un contexto de «desbarrancamiento», crisis y «decadencia casi crónica».
Profundizando en su crítica al panorama político actual, Aguilar sostuvo que le preocupa esta «filosofía de vida que están promoviendo nuestros políticos», advirtiendo sobre una «contaminación política y moral».
Aguilar dejó fuertes críticas al actual modelo de gobierno nacional: “Tenemos un gobierno de ultraderecha donde hay una bestialización del capitalismo. Lo que menos se hace es mirar para la Argentina profunda”. Y lamentó la falta de respuestas sociales y políticas en un contexto de crisis: “El presidente tiene crueldad social y política para con la población”.
Criticar la intención de «comportarse como un topo para destruir el Estado» es, a su entender, propio de un «inconsciente total», ya que el Estado es la estructura necesaria para organizar una sociedad, planificar la economía y lograr la paz social. Rechazó rotundamente retroceder a épocas históricas donde un soberano declaraba «el Estado soy yo». Lo considera un proceso de «involución inaceptable», opuesto a quienes aceptan los «avances de la sociedad, de la política, de la economía, pero fundamentalmente garantizando paz y armonía social». Argumentó que sin paz social, no tiene sentido el progreso económico, científico o tecnológico. Señaló que la visión actual mercantilista de la vida, donde se reduce la persona a su eficiencia y se le paga «salarios a la baja», es «inaceptable en términos morales», «desprejuiciada, inescrupulosa», y atenta contra el «sentido evolutivo de la humanidad».
En su rol de candidato a convencional constituyente por Confluencia, Aguilar también criticó la participación de funcionarios en actividad en la reforma constitucional provincial: “Una cosa es el poder constituyente y otra cosa totalmente distinta es el poder constituido. Si se mezcla eso, se desnaturaliza el derecho político”, argumentó. Y amplió: “Cuando los funcionarios relevantes del Estado quieren participar en una convención constituyente, se pierde legitimidad”.
Para Aguilar, es fundamental que la reelección tenga «límite en el tiempo», porque de lo contrario se «tergiversa el concepto y el sentido del sistema de gobierno republicano», siendo esto una «afrenta política para la comunidad». Consideró que aquellos que buscan reelecciones sin límite debieran «verse en el espejo», ya que también «se merecen un descanso» y su postura es un acto de «adicción al poder».
En ese sentido, destacó la importancia de la nueva Constitución para blindar los derechos sociales y acompañar los procesos de transformación social, pero en un sentido ascendente, otorgándole más derechos a la gente. En este contexto, enfatizó la importancia de que la próxima Convención Constituyente, a cargo de la reforma, sea «legítima e incuestionable». Esto solo se logra, a su parecer, si está «integrado por miembros genuinos de la sociedad», ciudadanos «representativos del pueblo», «ciudadanos comunes de a pie».