Cinco de los afectados fueron trasladados de urgencia a un hospital cercano de la zona y quedaron en terapia intensiva. Otro de los heridos fue atendido por inhalación de monóxido de carbono.

En cuanto a los heridos, una persona fue la más afectada por las llamas, por lo que se gestionó su traslado al Instituto del Quemado. Entre los lesionados también se encontraban un prefecto y el propietario de uno de las lanchas; ambos con quemaduras leves.
Además, un policía se intoxicó con dióxido de carbono mientras ayudaba en el lugar, a la vez que un bombero voluntario presentó un cuadro de estrés hídrico debido al intenso trabajo realizado para combatir las llamas.
Las embarcaciones sufrieron daños graves, en su mayoría pérdidas totales. También se investiga el impacto ambiental generado por el derrame de combustibles y productos químicos en el río a causa del incendio.
Debido a la magnitud de la explosión, el subsecretario de Salud de Gualeguaychú, Pablo Alfaro, acudió al lugar junto con dos enfermeras y montó un puesto de primeros auxilios para atender a los heridos. «Escuché la explosión desde mi casa. Fue tan grande que temblaron los vidrios. Al ver el humo, me acerqué para ayudar», relató el funcionario al medio Ahora ElDía.
Gracias a este puesto, se asistió a un propietario de embarcación que sufrió una leve descompensación debido a su hipertensión, mientras las ambulancias trasladaban a los heridos más graves.
En el siniestro trabajaron cuatro dotaciones de Bomberos Voluntarios, cuatro ambulancias, efectivos de la Prefectura Naval, personal de la Policía de Entre Ríos y equipos médicos y enfermeros.
