ECONOMISTA GUIDO LAPA

El contexto económico nacional ante la presunta calma del mercado de cambios

La economía argentina pasó a ser tema de consulta permanente. Para poder, en cierta manera, entender cuál es la situación real del país, este medio acudió a los saberes de un prestigioso conocedor de la materia, para que nos ilumine aportando datos acerca de lo que verdaderamente ocurre y las consecuencias de la aplicación de ciertas medidas por parte del Estado nacional.
martes, 10 de septiembre de 2019 · 14:25

Lapa es economista del F.I.T. (Frente de Izquierda y de los Trabajadores) y por ese espacio fue candidato a diputado nacional. Consultado por La Voz acerca de la situación actual de la economía argentina, no dudó en sostener que  está en bancarrota total, y argumentó al respecto que “no hay  palabra que describa mejor lo que está ocurriendo”.

Conocedor de la materia, el profesional declaraba a este medio que el estado de bancarrota al que hace referencia tiene una manifestación en todos los aspectos de la vida económica y social del país, y expuso como ejemplo los más de 30 mil piqueteros que solo en la ciudad de Buenos Aires reclamaron hace dias atrás un mínimo aumento de los planes que perciben porque no les alcanza siquiera para llegar a fin de mes.

“Eso se vive en todo el país, con mucha crudeza, es una manifestación de la bancarrota  general que se vive en el país. El problema cambiario aparentemente  tiene  una semana calma, pero esta es una calma muy costosa para los argentinos porque,  por ejemplo, la tasa de interés, una de las herramientas que utiliza el gobierno para regular  la demanda de dólares, está en el pico  histórico, superando holgadamente los 85 puntos, lo cual es una locura total. Es por lejos  la más alta desde que existe el peso. Mantener esta calma le cuesta muchísimas reservas al Banco Central”.

“Erosiona la cantidad de dólares que tiene el Central y por ende la capacidad de pago, el de la deuda externa principalmente. El gobierno entró en cesación de pago, una letra que había  emitido y tenía que pagar en estos días la “reperfiló”, que es un eufemismo  para decir que no la iba a poder pagar y que la terminaría pagando en un plazo más largo”.

Sobre cómo afecta la tasa de interés en general, Lapa resaltaba que esta cumple dos funciones: por un lado la retribución que reciben los depositantes cuando deciden depositar a plazo fijo y por el otro también la tasa a la que presta el Banco.

 “La tasa de interés alta es extremadamente recesiva en dos aspectos: por un  lado porque si yo  tuviese plata, en lugar de hacer una inversión productiva, la deposito en el Banco y sé que voy obtener una rentabilidad muchísimo más alta que si la pusiese a producir, la contraparte es que cuando el Banco presta, presta muy caro, entonces nadie va a estar dispuesto a pedir un crédito porque sabe que con esa tasa de interés no lo va a poder  devolver nunca”.

Tarjetas de crédito y los costos de usarla

Acerca de las tarjetas de crédito, que es el recurso que utiliza un alto porcentaje de habitantes del país para poder hacerle frente a la grave crisis económica que repercute sobre todo en la mesa familiar, también realizó una apreciación el economista. Remarcó que es impresionante lo costoso que está saliendo hoy la refinanciación de las tarjetas de crédito, la cual dejó de estar asociada a gastos considerados “lujosos” sino que la mayoría de los trabajadores que no llegan a fin de mes, pagan las compras del supermercado con la tarjeta, es decir, cubren necesidades de primera instancia, ante los salarios bajos en relación con los precios, el plástico termina siendo la única manera para muchos de llegar a fin de mes. A esto lo definió como el “famoso crédito al consumo”.

A la hora de analizar la baja remuneración (salarios)  que percibe la clase trabajadora, que perdió en estos últimos años claramente la carrera contra la inflación, resaltó que el objetivo del gobierno era devolverle rentabilidad  a la clase capitalista que había bajado durante la última etapa del kirchnerismo y utilizaron en este tiempo cualquier medio para lograrlo”.

“Desde el principio apuntaron a un golpe al salario. Por un lado, arrancó con una devaluación muy fuerte, pero también fracasó en su intento de poner  reformas que iban a ser golpes directos a los trabajadores, como la reforma  previsional  que se dictó en medio de una revolución popular en diciembre de 2017. Después, a raíz del repudio que generó, tuvieron que cajonear o posponer la reforma laboral, hay que estar muy atentos, una como la otra siguen siendo parte de la agenda de la clase capitalista. Entonces, gane quien gane, Macri que lo veo imposible, o Fernández, que lo  veo prácticamente cierto, los dos tienen la presión  de toda la clase capitalista de imponer esa reforma, porque necesitan darle un golpe adiestrador o disciplinador a los trabajadores de todo el país”.

“Fernández propone una tregua, ya lo dijo públicamente, de 180 dias sin  aumento de salario. Me parece casi una paradoja que pase a insistir con el segundo semestre, latiguillo de Macri, ante esta  situación que  es desesperante para los trabajadores del país. Una tregua de 180 dias es matar de hambre a un sector muy grande de la población que necesita los aumentos de forma urgente y  la reapertura de las paritarias. Todo esto teniendo en cuenta que  posterior a las PASO el peso volvió a devaluarse,  que en poco más de un año  pasó el dólar de valer 20 a valer 60, y que la inflación es altísima y no tiene correlato con la canasta familiar”, finalizaba el entrevistado.

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